miércoles, 21 de diciembre de 2011

MAESTRO ABUSADOR

Que un profesional tenga sólidos conocimientos académicos no implica que tenga buenas habilidades docentes. Desafortunadamente, son muchos los profesionales que ejercen la docencia como una forma de conseguir un ingreso adicional (o incluso, como primera fuente de ingresos), pero no cuentan con las herramientas personales necesarias para ejercer dicha docencia.

La buena docencia involucra tanto habilidades de enseñanza, como habilidades personales. El respeto hacia los demás, el trato respetuoso, forma parte de las habilidades esenciales de cualquier docente. Y por sobre todo, la madurez emocional. Sin madurez emocional, un docente no debería estar al frente de una clase.

El docente enseña. Y no sólo enseña transmitiendo sus conocimientos a los alumnos, sino también enseña con el ejemplo. El docente profesional debería constituir un modelo ideal u óptimo que invite a los alumnos a seguirlo o imitarlo. Un buen maestro forma a sus alumnos de la mejor manera posible, transmite valores que son esenciales en la sociedad, fomenta el interés por seguir estudiando, un buen docente es un guía en la vida del adolescente que por sobre todas las cosas respeta su cuerpo, su forma de pensar y su manera de ver la vida.

El buen docente es aquél que conoce su lugar y mantiene una relación docente-alumno cordial, respetuosa, con límites, con sentido común y, esencialmente, con mucha madurez emocional.
Sin embargo existe el otro lado de la moneda, que en este caso se podría denominar como el Maestro abusador el cual es todo lo contrario al educador antes mencionado, porque no cumplen con las funciones que un verdadero docente debe realizar en la escuela, en el aula y por sobre todo con los alumnos,  ya que destruyen el interés del alumno por su materia, destruye el interés del alumno por participar en clase, por estudiar, destruyen aquello que podría rescatarse positivamente de una persona en formación, de un individuo que, el día de mañana, se graduará y se convertirá en un profesional.

Esto quiere decir que los docentes a veces confunden la exigencia con el maltrato emocional. Confunden exigencia con insultos velados, faltas de respeto y descalificaciones constantes, o lo que es peor con autoritarismo. El autoritarismo no es otra cosa que la falta de control total, la incapacidad de hacerse respetar y de respetar al otro, es una forma salvaje y bárbara de educar que no lleva a ningún lado.

Por consiguiente el Maestro al tener este tipo de actitudes y este perfil, en vez de cumplir con los objetivos que tiene la educación, destruye el interés del alumno tanto por la clase como por estudiar, su integridad personal y sus ilusiones, su motivación por seguir adelante e incluso baja su autoestima.

Los tipos de maltratos por parte de los maestros hacia los alumnos se pueden clasificar en dos, los cuales son:

 MALTRATO FÍSICO. Consiste en maltratar al niño o adolescente de manera que deje un daño en su cuerpo en forma de moretón, rasguño, etc. Entra también el abuso sexual.

Abuso sexual

El abuso sexual es una actividad mediante engaños o a la fuerza que llega al acto sexual, que afecta sobre todo a adolescentes y niños, pero con mayor frecuencia a las mujeres. En el abuso sexual intervienen dos actores los cuales son la victima que podría ser el alumno, y el abusador que en este caso sería el docente. Este tipo de maltrato en la escuela ha ido crecido más y más, y por lo regular siempre es hombre el que abusa con mayor frecuencia.

Engloba dos maneras diferentes, las cuales son

Conducta sin contacto, que incluye:
  • Exposición indecente/exhibicionismo.
  • Masturbación u otro tipo de actividad sexual enfrente de un niño.
  •  Exponer a la victima a material pornográfico.

Contacto físico sexual, incluye:
  •   Tocando las partes intimas de el alumno.
  •   Forzando al niño a que toque de alguna manera sexual al adulto.
  •  Penetración cualquiera, en la vagina de una niña, el ano, o la boca, con una parte del cuerpo o un objeto.

Un niño abusado sexualmente, presenta:
  •  Manifestaciones ansiosas y/o depresivas.
  •   Fobias y miedos.
  •   No querer asistir a la escuela
  •  Tristeza, culpabilidad y vergüenza.
  •   Trastornos alimenticios.
  •   Agresividad excesiva.
  •   Abuso de drogas.
  •   Aislamiento social.
  •  Ideas suicidas.

No podemos dejar a un lado que un abuso va de la mano con el otro, el maltrato físico llega a causar un daño psicológico muy grave en el alumno, sobre todo el abuso sexual.


MALTRATO PSICOLÓGICO.
       Se entiende como tal a toda aquella acción que produce un daño mental o emocional en el niño, causándole perturbaciones de magnitud suficiente para afectar la dignidad, alterar su bienestar o incluso perjudicar su salud. Claros ejemplos son el abuso verbal y los comportamientos sádicos y despreciativos.

Abuso verbal

El abuso verbal es considerado como parte del concepto más amplio del abuso psicológico o maltrato contra los niños. A pesar de las definiciones especificas de abuso verbal varían de un autor a otro, las conductas que generalmente se resumen en el contexto de agresiones verbales se refieren a comportamientos tales como ridículo y las burlas, insultos, o gritarle al niño, una muestra de abuso verbal incluye: humillaciones verbales, la predicción negativa, comparaciones, avergonzar, maldiciones, amenazas, acecho, negatividad, negligencia, gestos de asco, desprecio y agresividad dirigidos contra el alumno.

Es más frecuente el abuso verbal a los niños que a las niñas. Por lo regular los niños  más vulnerables a sufrir este tipo de abuso son los denominados “niños problema” o que se encuentran en una situación de riesgo, los cuales pueden llegar a crear un ambiente desordenado en el aula, creando en el docente la inseguridad por controlar el grupo y por consiguiente el maltrato verbal a los niños.

Perfil del abusador tanto físico como psicológico:
  •  Sarcástico
  •   Arrogante
  •   Negativo
  •   Desinteresado
  •   Depravado
  •   Hipersensible
  •   Controlador
  •   Manipulador
  •   Inconsciente

El maltrato que un alumno puede llegar a sufrir en el aula ya sea físico o psicológico deja un trauma en los niños u adolescentes difícil de superar, es por esto que los padres de familia y el personal de la escuela debe de estar al pendiente de lo que sucede en el aula con cada uno de los estudiantes, y si se llegara a presentar algún tipo de abuso por parte del profesor o por alguno del personal se deben tomar precauciones y medidas, en base al daño que se presente, incluso atención medica y/o psicológica.

Propuesta:

Sin duda alguna nosotros como futuros docentes de educación secundaria tenemos en nuestras manos la educación de México, nosotros debemos de abrir una pauta para que se presente un cambio radical en el sistema educativo.
Pero el cambio no solo lo debemos de realizar los maestros, sino también las autoridades que manejan la escuela para que se pueda mejorar verdaderamente nuestra educación, claro está que es necesario fomentar en los docentes el respeto por sus estudiantes y por si mismos, que de verdad seamos unos maestros con vocación” y no de quincena, se debe de hacer una limpia de los maestros que dañan a sus alumnos en vez de ayudarlos a ser alguien en la vida.
Sin duda alguna la educación y por ende los maestros tenemos el futuro de México en nuestras manos, con abusos en vez de aprender, con maltratos en vez de fomentar los valores lo único que se gana es acabar con el poco entusiasmo que tienen algunos de los educandos, lo único que generamos es violencia entre más violencia, en una aula lo que necesitamos son docentes comprometidos con su trabajo, docentes que tengan una verdadera vocación, docentes que quieran un País diferente, nosotros podemos hacer el cambio. ¡Únete!

 BIBLIOGRAFÍA

    

        ELABORADO POR: 
        
        Gloria Guiovana Duarte García
        Otoniel Torres Maldonado
        Miguel Vivián Noriega

        Matemáticas III

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